Un paseo por Sitges
La convinación ideal para pasear por el fantástico pueblecito catalán a menos de 30 minutos de Barcelona.
¿Buscas casa?, ¿qué te parece esta maravilla de Interhome?
Hoy nos vamos a dar un buen paseo por Sitges:
Empezamos el recorrido desde la estación. En el conjunto de las calles Francesc Gumà , Sant Isidre y Illa de Cuba encontramos algunas de les casas más significativas de la época de los americanos. Si os paráis a contemplarlas, mientras paseáis, podréis ir comparando la variedad de estilos que des del neoclasicismo, el modernismo y el novecentismo se mezclan en cada una de les grandes casas.
En la calle Francesc Gumà (calle del Prado) encontramos el Casino Prado Suburense, que junto con el Teatro El Retiro son las dos entidades centenarias de la villa, centros culturales y recreativos de la vida de los sitgetanos de los siglos XIX-XX y que lo continúan siendo. Girando al final de la calle Illa de Cuba hacia la calle Jesús llegaran al Cap de la Vila, centro neurálgico de Sitges. La casa modernista que preside el ángulo central es una de les más caracterÃsticas de Sitges, conocida por todo el mundo como la casa del Reloj. En la calle Àngel Vidal (calle del Retiro) pueden admirar la reconstrucción del Pati Blau (Patio Azul).
El Pati Blau (Patio Azul)
Tomando la calle Mayor para arriba, llegaremos a la Plaza del Ayuntamiento. El edificio actual es del 1889, construido sobre los cimientos y paredes maestras del castillo medieval.
Ayuntamiento
El edificio del antiguo mercado que tenéis al lado, obra de Gaietà Buigas, es la primera construcción de la villa donde se utiliza el hierro y actualmente es un espacio cultural municipal. Justo detrás del Ayuntamiento hay la Biblioteca pública, Santiago Rusiñol, que ocupa la casa de Miquel Utrillo.
Antes de llegar a la plaza del Baluard observaréis la estatua del Doctor Robert (hijo predilecto de Sitges y Alcalde de Barcelona). En el Baluard se levanta la iglesia Parroquial de Sant Bartomeu y Santa Tecla (S. XVII), delante de la colina de la punta, este edificio es el emblema de la ciudad.
Iglesia de Sant Bartomeu y Santa Tecla
Siguiendo por el lado de mar girando hacia levante llegamos al calle Fonollar, este lugar formado por el conjunto de Maricel (Museo Maricel y Palau Maricel) y el actual Museo Cau Ferrat, es conocido como “el racó de la Calma”.
Siguiendo la calle Fonollar abajo llegamos a la torreta y vemos como se extiende la playa Sant Sebastián (Port d’en Alegre), la ermita al fondo y más allá el cementerio y el Puerto de Aiguadolç. A mano izquierda encontramos el edificio Miramar y yendo hacia la playa vemos el monumento a Santiago Rusiñol, delante de la casa de Manuel Vidal y Quadres.
Cogeremos la calle de la Davallada, y en la Vall podremos contemplar restos de la antigua muralla medieval. Siguiendo por la calle d’en Bosc caminaremos por la calle más antigua de Sitges, flanqueado por la muralla y pasaremos delante del “Palau del Rei Moro” y más arriba nos pararemos en la casa número y levantando la cabeza podremos ver el antiguo cañón y percibir el paso de ronda de la muralla.
Calle d’en Bosc
Volviendo al Baluard donde está la iglesia, contemplaremos la extraordinaria vista de las playas y el paseo. Después bajaremos por las escaleras de la punta en la Fragata y llegaremos al Paseo de la Ribera, urbanizado en el 1840. Las palmeras llegaron de Elche en el 1896. Si continuamos andando encontraremos el monumento al Greco y otras casas de americanos.
Escaleras de la Punta y la Iglesia
El paseo de Sitges tiene 3 Km cerca del mar para pasear y gozar de la luz del mediterráneo (el primer tramo es el Paseo de la Ribera y el segundo Paseo MarÃtimo). Por el paseo llegaremos a la estatua del Doctor Benaprés y si cogemos la calle perpendicular al paseo, veremos la ermita de la Mare de Déu del Vinyet. Esta zona residencial enlaza con la del Terramar, primera ciudad-jardÃn de Cataluña (1918-1933), donde encontramos grandes mansiones y los Jardines de Terramar. A principios del siglo XX, Sitges se convirtió en uno de los primeros centros de veraneo de la burguesÃa catalana.









No hay comentarios, Deja tu comentario
Opina sobre “Un paseo por Sitges”