Sintra: en un rincón de Portugal
En el interior de Portugal, a escasos kilómetros de Lisboa, se encuentra la encantadora ciudad de Sintra. Muy conocida por sus castillos y grutas interiores. Si os encontráis en la capital lusa es muy recomendable acercarse aunque sea solo un día para poder apreciar toda la belleza de un rincón donde parece que no ha pasado el tiempo.
Construida sobre rocosas montañas, su acceso no es muy complicado. Podéis llegar en tren y luego caminar un poco por la carretera que sube hasta la antigua villa o si vais en coche podéis acceder directamente.
Uno de los palacios más importantes de Sintra es el Palacio da Pena. Construido en el s. XIX fue la casa de Fernando de Sajonia y la reina María II. En él podemos apreciar una mezcla de estilos que van desde el neo-gótico, al neo-islámico y al neo-renacentista. Hoy día es un museo y se conservan la estructura y los muebles como en antaño.
Después del paseo por las salas de estilo medieval y haber pasado un poco de miedo en sus mazmorras, se puede ir a comer o a tomar un dulce postre portugués, como la queijada, con un café. Los dulces portugueses son muy famosos por su delicado trato en las cremas y su gran dulzor, un factor generalizado en toda Europa excepto en España, por eso para nuestros paladares los dulces que se hayan fuera de nuestras fronteras nos pueden resultar más empalagosos, pero deliciosos sin lugar a dudas.
Una de las postales más bonitas que podremos observar de la ciudad se puede apreciar cuando se abandona el lugar. Desde la estación de tren se puede ver al atardecer una puesta de sol increíble con el skyline de la propia ciudad: Árboles y montañas que se unen al perfil geométrico que ofrecen los tejados de las casas y la monumentalidad de las torres y muros de sus castillos.
Por supuesto, como buena villa turística, Sintra ofrece a sus visitantes alojamientos, y por supuesto en Lisboa, que podréis encontrar en Interhome. Por si en vez de ver el asombroso espectáculo paisajístico al atardecer lo queréis ver al despertar.





No hay comentarios, Deja tu comentario
Opina sobre “Sintra: en un rincón de Portugal”