El huésped dispone de 48 horas des de su entrada al alojamiento para  informar que este presenta deficiencias graves. Si su queja se encuentra dentro de este plazo, lo que debe hacer el huésped es llamar al responsable de llaves (keyholder) cuyo número aparece en el bono o bien contactar con su oficina de destino (según quién sea su contacto Interhome). En caso de que el alojamiento efectivamente dista de lo que promete el descriptivo, Interhome se compromete a buscar una solución alternativa de similares características y precio en la zona que satisfazca al cliente.

Si esto fuera inviable por falta de alojamientos o bien porque el cliente rechaza todas las propuestas ofrecidas, se reembolsará la totalidad o parte de la reserva según el grado de responsabilidad de Interhome.